Robos olímpicos ???

Conoce algunos casos de atletas que perdieron medallas.

Jim Thorpe durante su entrenamiento ante de los Juegos del 1912. (AP)

Por José A. Sánchez Fournier

A través de la historia las Olimpiadas han sido foco de casi tantas controversias como celebraciones. Y, aunque muchas de las protestas han sido de parte de malos perdedores o subterfugios de agendas políticas, hay un número considerable de claros casos de mal juicio, incompetencia o incluso corrupción por parte de oficiales olímpicos.

Adjunto algunos de los más sonados.

1912 Estocolmo

Uno de los más grandes “robos olímpicos” se dio en la cuarta edición de estas justas, contra un indígena americano que hoy día es considerado uno de los más grandes atletas de todos los tiempos.

Jim Thorpe ganó cómodamente el decatlón y el pentatlón, derrotando en ambos eventos a su compatriota Avery Brundage, quien más tarde se convertiría en el quinto presidente del Comité Olímpico Internacional (COI).

Meses después de la Olimpiada y violentando sus propias reglas procesales el COI le retiró ambas preseas a Thorpe, alegando que este fue pelotero semiprofesional previo a la competencia, por lo que no podía competir como aficionado en ningún evento olímpico.

En solidaridad, Hugo Wieslander, quien había ganado plata en el décalo, rehusó aceptar la medalla de oro cuando se la ofrecieron tras la decisión.

La historia reivindicó a Thorpe, sin embargo. En 1983 el COI lo reinstaló como ganador de ambos eventos y le dieron las medallas a sus nietos. Thorpe había fallecido 30 años antes.

 

1956 Melbourne

Peleando por Estados Unidos el boricua José Luis ‘Chegüí’ Torres perdió por apenas un punto ante el húngaro László Papp en la pelea por la medalla de oro en la división junior mediano.

Esto fue durante la época de la Guerra Fría y dos de los jueces del combate era de países aliados al bloque soviético, al que también pertenecía Hungría. De esta manera Papp se convirtió en el primer boxeador ganador de oro en tres Olimpiadas seguidas.

 

1972 Berlín

El final del juego por la medalla de oro en baloncesto masculino es recordado infamemente. Faltando pocos segundos, Estados Unidos defendió exitosamente una jugada de Unión Soviética a la vez que el reloj reglamentario expiró. Los jugadores colegiales estadounidenses celebraron la victoria sobre sus némesis de la Guerra Fría.

Pero el júbilo fue corto.

Los soviéticos argumentaron que el cronómetro no había sido activado correctamente. Los oficiales le dieron la razón y declararon la jugada inválida. Tras recibir un muy controversial segundo intento, Unión Soviética anotó en güira y ganó 51-50. En protesta, el equipo estadounidense no aceptó la medalla de plata.

 

1984 Los Ángeles

El futuro campeón mundial crucero y pesado Evander Holyfield estaba apaleando al  neozelandés Kevin Barry cuando el árbitro yugoslavo Gligorije Novicic descalificó al estadounidense por alegadamente golpear a su rival durante una pausa. Holyfield debió conformarse con el bronce. Barry ganó plata.

 

1988 Seúl

Considerado el robo más descarado en la historia del boxeo olímpico, Roy Jones Jr. fue declarado perdedor 3-2 ante el surcoreano Park Si-Hun, a pesar de que le dio una increíble paliza, conectando 83 golpes versus apenas 32 del púgil local. Jones incluso lastimó tanto a su rival, que Si-Hun recibió un conteo de protección.

Aunque el COI dijo que no hubo delito, pero la controversia causó que cambiaran el estilo de votación en las peleas aficionadas e integraran el conteo electrónico de los golpes conectados.

Por José A. Sánchez Fournier – El Nuevo Día